En busca de un buen editor de video para Android

Quienes me conocen saben que las circunstancias (la falta de equipo sumada a la consiguiente falta de entrenamiento) me ha llevado a tratar de sacarle el máximo a mis dispositivos móviles. La tendencia del video me obligó a encontrar una manera más rápida, sencilla y eficiente para producirlos. Sin tener una PC potente ni el software adecuado, mi única opción fue sacarle el jugo a mi smartphone. En este camino lo más complicado ha sido encontrar un buen editor de video. A continuación te voy a contar mi experiencia.
Por cuestiones de trabajo suelo tener siempre conmigo un dispositivo con iOS y otro con Android. En el caso del iOS, el problema no fue tan complejo. Había escuchado sobre iMovie, vi unos videos sobre su uso y arranqué. Super fácil, intuitivo y con la posibilidad de vestir audio con imágenes. Eso -desde mi punto de vista- es indispensable para hacer un video entretenido (aunque reconozco que hasta ahora creo que no puedo hacer buenos videos).
¿Cuál es el pro del iMovie? Su versatilidad. ¿Cuál es la contra? Que solo funciona con dispositivos iOSEso me hizo cada vez más dependiente al iPhone. En realidad, todo OK: las cámaras de estos teléfonos son muy buenos y con una aplicación para grabar videos, sumado a esta herramienta de video, el producto final es bueno.
Pero muchas veces, debido a que constantemente pruebo celulares, termino con varios Android en la mano. ¿Y qué pasa cuando quiero editar videos con alguno de esos smartphones?
Mi búsqueda fue larga. Le consulté a varios amigos de aquí y a los que tengo en otros países. Muchos estaban en las mismas que yo. Me recomendaron PowerDirector de Cyberlink. De pago. La descargué, pero me parecía un poco confusa.
Captura de pantalla 2017-10-21 a la(s) 13.19.08
Luego, mirando videos de YouTube encontré la recomendación de Filmora Go. Es la versión para móviles de Filmora, un software muy interesante para edición de videos en una PC de escritorio. Buena, sencilla. Pero también sentía que le faltaba algo.
Captura de pantalla 2017-10-21 a la(s) 13.19.43
En los últimos días estuve de vacaciones y tuve la oportunidad de viajar. Además, estuve con un Galaxy Note 8 de Samsung y aproveché para hacer pruebas con sus nuevas cámaras.  Necesitaba, entonces, un eficiente y sencillo editor de videos para Android. Decidí descargar Kinemaster.  Y sí, la versión de pago.
Captura de pantalla 2017-10-21 a la(s) 13.17.10
Kinemaster. Esta app es la preferida por muchos youtubers, principalmente los más jovencitos (por no decir, adolescentes). Eso me hizo dudar, porque pensé que se trataría de una aplicación con funciones y efectos “muy de chiquillos”. Sin embargo, no fue así. La empecé a revisar y, además de ser muy sencilla de usar, tiene una buena cantidad de efectos y funciones. Además, en la versión de pago te permite bajar música para ponerlas de fondo, etc. Lo único malo es que pagas por la biblioteca, pero el producto final no puedes usarlo en una plataforma para monetizar el video.
Por ejemplo todo el video que les comparto a continuación fue editado con Kinemaster. Lo único que hice en otra app (Legend) fue el inicio. Hasta la voz en off (que la hice sin micrófono) la puse con esta app.

¿Y tú qué app usas para editar videos en Android? Comparte conmigo tu experiencia.

Publicado originalmente en el blog Vida y Futuro del diario El Comercio.

Queridos youtubers: para ser graciosos hay que ser inteligentes



Me van a disculpar, pero esto sí me ha molestado un poco. Acepto que tengo un poco de reserva con la cantidad de youtubers peruanos que han aparecido en los últimos tiempos y que han encontrado en la comedia su nicho de desarrollo. Lamentablemente, son poquísimos los que destacan pues la mayoría cae en lo mismo. Esto es peligroso, pues se olvidan que están asumiendo un rol de comunicadores y lo que te puede parecer gracioso en tu grupo de amigos, puede ser no solamente ofensivo sino violento para muchos.
Esto es por la publicación de un youtuber que se hace llamar Benjadoes. No soy su seguidor, pero una amiga mía se quejó en Facebook por una de sus publicaciones. Se trata de un breve sketch en video, que tiene –como verán en la imagen aquí debajo- que tiene el título más desapropiado del mundo.

¿Es en serio? ¿Técnicas de violación? Y antes de que alguno me diga que soy un exagerado, que es solo comedia y que se trata de una broma, debo recordarles que este tipo de cosas son las que hacen que estas actitudes ofensivas y violentas se normalicen en el imaginario colectivo. Sí, porque lo que propone este clip, primero, es que las mujeres en el extranjero solo basta que un chico sea galán para tener relaciones sexuales con una chica. Ah, y te propone reírte cuando la mujer es secuestrada y violentada por un grupo de delincuentes. Porque “así pasa” en el Perú. Y sí, por eso es que me debo reír.
Va a ser inútil que te recomiende no ver el video, porque sé que si lees este post seguramente irás a buscarlo. El tipo confundió todo.
Pero lo peor, como ya se imaginarán, no es solo eso. Decenas de muchachos y muchachas jóvenes (por lo menos por las fotos que identifican sus perfiles) celebran el video, se ríen y felicitan a su autor en los comentarios.
[ACTUALIZACIÓN: Varios usuarios de Facebook reportaron el video y la publicación fue retirada de la plataforma. Sin embargo, sigue en línea -y con el titular cambiado- en su canal de YouTube... aunque cuando tomas el link y lo quieres compartir aparece el título original, con la frase "técnicas de violación" en él]
Hace unas semanas conversaba con un amigo sobre hasta cuándo duraría esta veta de videos “En el Perú vs. En el extranjero”, “Cuando tu mejor amiga…”, “La clásica de…”. En realidad, la vida te brinda un montón de situaciones las cuales pueden ser explotadas de manera cómica. Pero para ser gracioso también hay que ser inteligente.
Publicado originalmente en el blog Vida y Futuro


Cuando quieres usar el servicio oficial, pero te empujan a lo contrario


Quiero dejar en claro lo siguiente: siempre apoyaré el uso de los canales oficiales. Ya sean para reclamos, ayuda y servicio técnico. Siempre serán mi primera opción. Sin embargo, hay ocasiones en que parece que el mismo canal oficial te obligara a usar espacios alternativos.
¿Qué pasó? Se los cuento en breve: en verano compré una aspiradora. Hace como tres semanas nos fijamos que el enchufe se estaba quemando. En lugar de llevarlo al técnico del barrio, decidimos ir a la tienda por departamento donde la compramos y someter el equipo al servicio técnico autorizado. Nos dijeron que habría que esperar varios días y que nos llamarían.
Pasaron más de 10 días, mi esposa llamó y le dijeron que el problema ya estaba solucionado y que podíamos pasar a recoger la aspiradora. Cuando fuimos por ella descubrimos que no le habían hecho nada: el enchufe estaba tal como lo dejamos. Decimos llevarnos el equipo, no sin antes dejar nuestra queja en el libro de reclamaciones.
Reconozco que era un arreglo simple. Que en algún negocio de barrio podrían haberlo solucionado, sin embargo, al estar aún en el tiempo de garantía preferimos hacer uso del servicio técnico. Digamos que fue lo más lógico en ese momento.  Pero cuando decidimos hacer “lo que se supone debemos hacer” no obtuvimos los resultados esperados.
Lo que me llama la atención es si bien la modernización ha llegado a varios campos de los negocios, hay ciertos servicios que mantienen procesos del siglo pasado. Qué cambio habría si es que, por ejemplo en el servicio técnico de una tienda, se pueda permitir al usuario hacer un seguimiento en tiempo real del estado de su aparato, o tener acceso en línea al diagnóstico del problema, saber en qué estado del proceso de reparación se encuentra, etc.
Lamentablemente, cuando el usuario decide ir por el canal regular se siguen presentando situaciones que nos obligan a tomar otras soluciones.
 P.D.: En aras de la transparencia, debo anotar lo siguiente: me quejé a través de una serie de tuits y días después, la tienda en cuestión se comunicó conmigo, revisó mi caso y se ofreció a cambiarme la aspiradora por una nueva. Lo que me pregunto ahora es si ese es el procedimiento regular con todos sus clientes.
Publicado originalmente en el blog Vida y Futuro

El atentado en Manchester, los medios y las redes sociales



Puede que no suene muy bien, pero todo somos conscientes de que es lo que pasa. Cuando hay un hecho de coyuntura que concita la atención, los medios de comunicación tratamos de aprovecharlo de estas dos maneras: primero, brindando toda la información relevante posible sobre el hecho [cumpliendo con nuestra función social]; y segundo, tratando de atraer a la mayor cantidad de audiencia que la competencia [atendiendo al aspecto del negocio]. 

Con el uso de las redes sociales como principal herramienta de comunicación, cometemos muchos errores. Pero, estos se agravan cuando no sabemos corregir la situación de manera adecuada.


Esta reflexión larga viene tras un tuit que encontré del argentino Tomás Balmaceda (@CapitanIntriga, al que por cierto, recomiendo seguir).


¿Qué sucedió? Como hemos hecho muchos medios, la revista española “Telva” intentó generar información atractiva a partir del terrible atentado ocurrido en Manchester (durante un concierto de Ariana Grande en el que fallecieron varias personas, entre ellos muchos niños). El error fue que del tono trágico del hecho quisieron dirigir la atención a información mucho más frívola, como pueden apreciar a continuación…



Como era de esperarse, muchos levantaron su voz de protesta y, como era también lógico, el medio decidió borrar el tuit y reemplazarlo por una disculpa que fijó en su perfil de Twitter, plataforma en donde todo el lío se había armado.



Pero quizás lo más lamentable de todo esto es que luego, cualquier usuario podía confirmar de que el tuit con las disculpas se había programado con un ‘bot’, de manera que cada vez que se hiciera referencia al tema se disparara la respuesta de manera automática.




errores [me refiero a quienes trabajamos para un medio de comunicación] son mucho más evidentes aún, por el alcance y la relevancia que tienen en la comunicación diaria. Muchos de nuestros usuarios [público, audiencia, o como quieran llamarlos] siempre estarán atentos para marcarnos –sobre todo- nuestros fallos. Es entonces que debemos adoptar medidas correctivas, que pueden ir –dependiendo de lo que decida cada medio- desde la eliminación del mensaje, hasta el ofrecimiento de disculpas por el malentendido.
Pero si estas disculpas se van a publicar de manera automatizada, repitiendo incesantemente el mismo mensaje una y otra vez, solo deja la impresión de que esas disculpas no han sido sinceras, sino más bien algo que debían “hacer” para minimizar los daños a su imagen. ¿No creen ustedes que una acción como esta mella tanto al medio como cuando publica una información no verificada?
Aunque ya son más de 20 años de Internet pública, no cabe dudas que seguimos aprendiendo día a día cómo aprovechar esta plataforma tecnológica.
Publicado originalmente en el blog Vida y Futuro

¿Buscamos la noticia o qué?

Hace unos días el mundo se sorprendió al producirse un ciberataque masivo global que afectó, entre otros, a una gran empresa de telecomunicaciones. Incluso el Perú tuvo una participación interesante en esta historia. Lo interesante fue que la solución llegó de una manera “impensada y simple“, que se le ocurrió a Malware Tech, un joven británico.  Sin embargo, parece que los medios de comunicación en su búsqueda de la noticia a veces pierden el norte.


¿Qué sucedió?  Tras enterarse de quién había solucionado el tema del ataque, los medios británicos fueron tras Marcus Hutchins, o Malware Tech. Pero no solo se interesaron en conocer qué hizo para solucionar el problema mundial, o saber cuál era el perfil de este joven que ahora trabaja para la Agencia Británica de Seguridad Digital.  Parece que en busca de la exclusiva, se sobrepasaron ciertos límites que el propio Hutchins se encargó de hacer evidentes a través de su cuenta de Twitter.


Periodistas británicos empezaron a contactar a los amigos de Hutchins y a través de ellos llegaron a conocer detalles más privados del joven y hasta los hicieron públicos.  Según explicó, los periodistas obtuvieron información en línea sobre un amigo de él y lo llamaron para ofrecerle dinero a cambio del nombre y número telefónico de la enamorada de MalwareTech.
En un tuit -que luego ha retirado- explicaba que un diario de circulación nacional había publicado una foto de su casa por lo que estaba considerando mudarse. “Los tabloides británicos son super invasivos”, indicó.
“No se preocupan por la historia, sino por cada detalle de la persona detrás llegando a extremos para encontrarlos”, reflexionó.
Y aquí es donde hay que hacer la autocrítica. ¿Lo que importa es la noticia o los detalles alrededor de ella? Y si bien muchas veces, estos detalles son muy sabrosos y ayudan a construir mejores historias de los hechos noticioso, es necesario seleccionar de manera adecuada cuáles de estos detalles son los que los periodistas debemos considerar como realmente relevantes para cumplir nuestra labor. Tampoco debemos confundir aquellos detalles que sean importantes para elaborar un perfil del personaje con información íntima o sensible, que esté en el ámbito de la vida privada para convertirla en noticia.
Pero por otro lado, el lector, audiencia, público debe exigirle a sus medios de comunicación que se ciñan a los hechos noticiosos, dejando de lado toda la información que no sea relevante. Espero que sea posible.
Publicado originalmente en el blog Vida y Futuro