El fin del mundo está cerca… otra vez



Seguramente viste la información. Seguramente dijiste: “claro, esto es un engaño”. Sin embargo, seguramente viste el video. Y seguramente lo compartiste con tus contactos de Facebook. Así es. El video que anuncia el fin del mundo para este 29 de julio se empezó a hacer viral a través de las redes sociales.

¿Qué es lo que me preocupa de esto? Varias cosas. La primera está relacionada con el poco interés que tenemos por la ciencia. Esto se ve evidenciado cuando solo nos llaman la atención las informaciones apocalípticas, cuando algo (tan misterioso como descabellado) le pone una supuesta fecha final a nuestros días. También demuestra nuestro poco sentido crítico relacionado con este tipo de temas. No nos importa que sea información basada en casi nula evidencia… igual la compartimos.

Y eso termina siendo lo más grave. El simple acto de compartir esta información solo ayuda a su difusión y que al llegar a personas más susceptibles a aceptar como válidas las afirmaciones del video, solo contribuiremos a la desinformación.

No, Me equivoqué. Eso no es lo más grave. Lo peor es que los medios de comunicación, buscando solo jalar agua para su molino (refiriéndome a conseguir más tráfico para sus respectivas webs), hacen sus propias versiones de la nota. Claro, en esas piezas colocan frases como “el video que aterra a YouTube” o que “genera burlas entre los escépticos”, para tratar de salvar la situación. Pero no van más allá, no se atreven a desmontar una farsa usando argumentos sólidos. Solo se quedan en la anécdota, en el “quizás si pasa”, en la incertidumbre, en la sombra.


¿Eso es lo que realmente queremos? Ah. Y no voy a poner aquí el video.

La experiencia perdida: la publicidad de cinco segundos en YouTube



Tú los has visto. Yo los he visto. Todos los hemos visto. Desde ya hace un buen tiempo, una de las estrategias de monetización de YouTube ha sido agregar publicidad a los videos que se alojan a su plataforma. ¿Te acuerdas? Sí, esos cinco segundos de publicidad que te obligan a ver, sí o sí.  ¿Te has puesto a pensar por qué son poquísimos los anunciantes que han aprovechado realmente esos cruciales cinco minutos?

A mí siempre me ha intrigado por qué los anunciantes y todos los involucrados en el tema (tanto locales como de otros países) siguen sin entender que aunque se siga consumiendo mucho contenido de TV a través de YouTube, se trata de una plataforma diferente, cuyos usuarios tienen comportamientos muy distintos al televidente tradicional.

Por allí seguro que alguien comentará: pero las webs de muchos medios de comunicación tienen sus propios reproductores que te obligan a ver el aviso, que normalmente dura entre 10 y 15 segundos. Eso es totalmente correcto. Ahora habrá que preguntarnos si es que vemos más videos en las webs de los medios de comunicación o en YouTube.

Continuando, han sido muy pocas las oportunidades que he visto avisos preparados para ese formato. Hace mucho me sorprendió un intento hecho por Movistar, cuando aparecía Ramón Quiroga diciendo algo así como: “Ché, fiera, no hagas clic porque hay algo muy importante que te va a interesar”. Consumía los cinco segundos obligatorios para que el usuario no diera clic, pero al final lo que se veía era el aviso hecho para televisión (si alguien consigue el video, que lo comparta para ponerlo en el post).

Hace poco encontré una campaña algo antigua de la compañía de seguros estadounidenses Geico. En los avisos se propone el mensaje central en solo cinco segundos, pero apelando al humor para que el usuario finalmente termine viendo los 30 segundos del aviso. Aquí hay un compilado:
 

Como ven, el mensaje en cinco segundos y te invita a seguir mirando el aviso completo. Ese recurso no es nuevo. Si recuerdan, las series de televisión de los sesenta y los setenta solían iniciar y terminar con los protagonistas en una imagen congelada mientras los créditos iban corriendo:
 

Pero en las tandas comerciales para YouTube de Geico se utilizó el recurso cómico. El giro no es nuevo. ¿Recuerdas la saga de películas de “¿Y dónde está el policía?”. Pues bien, están basadas en una serie de TV ochentera llamada “Police Squad!”, en la que justamente se usaba este giro cómico:
 

Hasta el momento es una de las maneras efectivas de monetizar el contenido en video. Eso lo tienen claro los creadores, eso lo tienen claro también los usuarios. Aquí hay un ejemplo más, esta vez con la marca de galletas Chips Ahoy!
 

¿Por qué aún no lo comprenden los encargados de hacer las campañas? ¿O es que los clientes no quieren? ¿O resulta muy costoso? Les invito a dejar sus comentarios y a compartir en este espacio información si es que ustedes conocen de campañas de cualquier parte del mundo que estén aprovechando esos cruciales cinco segundos antes del temido “skip ad”.

La importancia de saber comunicar ciencia

(Representación gráfica: NASA)

Seamos sinceros. En el Perú, las noticias científicas nunca tienen un lugar preponderante en los medios de comunicación. Salvo, por supuesto, que se encuentre la cura de algún mal o que se dispare alguna enfermedad que amenace a todo el planeta (lo que sabemos que la mayoría de las veces no es así). Sin embargo, la mañana del martes 5 de julio fue distinto.
Una pareja de periodistas de la estación de radio más importante, durante uno de los programas más sintonizados  en ese horario, cometieron un gravísimo error: mientras comentaban la llegada de la nave Juno a la órbita de Júpiter después de una travesía de cinco años, evidenciaron su desconocimiento del tema al señalar su preocupación por el estado de la tripulación debido a la cantidad de tiempo en la nave… que en realidad los únicos pasajeros que lleva a bordo son tres muñequitos de Lego.



Como era de esperarse, el hecho no fue pasado por alto por las redes sociales. Y en lo que se ha convertido en una terrible mala costumbre, muchos usuarios usaron adjetivos muy fuertes para calificar el desliz, aunque con un aparente ensañamiento hacia la periodista que cometió el error (del periodista varón que la acompañaba no se dijo mucho).
Tras el hecho, esta periodista utilizó las redes sociales  para manifestar sus disculpas por el error: Pido mil disculpas por el error. Con sincera humildad. Y lo asumo de manera totalmente personal. La verdad, al momento de llegar al estudio es imposible haber leído los 80 encabezados de notas que incluyen la pauta del programa y haberlos investigado todos. Por lo general, suelo estar al tanto de la actualidad peruana e internacional pero también soy humana y hay cosas que se me pueden escapar. ¿Esto me define como periodista? No.”
Yo soy también periodista, pero tengo muchos amigos que trabajan en radio y televisión y comprendo las distintas situaciones que se presentan en cada una de las plataformas, sobre todo cuando se trata de un programa emitido en vivo en donde, aunque parezca broma, se requiere harta cancha y valentía para resolver las diferentes situaciones que se puedan presentar.
Sin embargo, hay una situación muy compleja y que es la que debería concentrar nuestra atención: la falta de formación en comunicación científica que hay en el Perú. Claro, soy consciente que el problema es mucho más profundo. Pese a todos los esfuerzos que se hacen, con recursos mínimos, y muchas veces alcanzando objetivos trascendentes,lamentablemente la ciencia no es una prioridad en este país. No lo es para el Estado. Y así, siguen creciendo peruanos pensando en que la ciencia es algo aburrido, que no sirve para mucho, que solo se hace en países desarrollados, y que la ciencia no es algo fundamental en nuestras vidas.
Pero volviendo al tema que genera este post, para la mayoría de medios de comunicación las noticias científicas interesantes son solo las apocalípticas, las que hablan de enfermedades o amenazas a la salud nuevas (y que de ser posible prometan acabar con toda la humanidad), o las que muestran alguna rareza (de ser posible una malformación genética). Y como son noticias con tintes “vedettescos” creen que solo basta con tener el texto que llegó por una agencia de noticias o fue sacado de alguna web (probablemente sin fuentes confiables) y difundirlo.
Es entonces que se echa de menos la presencia de un comunicador especializado en este tipo de temas. ¿Por qué? Porque cuando se comunica ciencia es necesario conocer todo el contexto de una investigación, de un experimento, de una evaluación. Es necesario conocer el background, aterrizar la información y traducirla a un lenguaje más amigable, de manera que conceptos complejos puedan ser comprendidos por toda la audiencia y, sobre todo, que se pueda entender la verdadera importancia de cualquier proeza en ese campo. Hay que ser claros: las noticias científicas son muy importantes para la sociedad, porque ayudan a que nos demos cuenta hacia dónde estamos avanzando como humanos. Por ello la necesidad de ser muy precisos, para que el mensaje llegue sin errores.
Así como se cuentan con especialistas en temas de política, economía, deportes, espectáculos, es necesario que cuenten con especialistas en temas científicos y tecnológicos. De esa manera también se evitan episodios como el de la mañana del martes 5 de julio en donde, por falta de familiaridad con el tema y las exigencias del formato del programa, quedaron expuestas las falencias de ambos periodistas.

Probando la 360 Cam de LG



Desde hace varios días estoy probando la 360 CAM, una cámara que permite tomar fotos y hacer videos en 360 grados. ¿Y esto para qué sirve? Para que en determinadas plataformas digitales el usuario pueda "sentir" que está realmente en el lugar.

Así como me pasó con el LG G5 SE (con cuyas cámaras me envicié), ahora me he quedado pegado con esta 360 CAM. He colgado algunas fotos en el fan page de Vida y Futuro.



Aquí hay un problema: no me están saliendo muy nítidas las fotos. Voy a ver qué pasa. Igual, si tienen preguntas sobre el aparato, déjenlas por acá.

Copa América y Eurocopa. La oportunidad perdida para la TV local

(Foto: Archivo El Comercio)

El 2016 es un año raro, deportivamente hablando. Y no me refiero al reciente triunfo de Perú ante Brasil. Sino a que este mes tenemos deporte casi a diario, con la Eurocopa por la mañana, la Copa América por la tarde/noche, y los Juegos Olímpicos a la vuelta de la esquina. Sin embargo, cuando el aficionado debería ser el principal beneficiado, en realidad queda sufriendo por las decisiones de los dueños de los derechos que prefieren una transmisión al estilo preinternet, dejando de lado todas las posibilidades tecnológicas que hoy tienen a la mano.

Quiero ir por partes, para que no se me malinterprete. Desde la aparición de Internet –básicamente desde mediados de la primera década de este siglo cuando las web 2.0 explota y el usuario obtiene una relevancia que antes no tenía- la relación entre los medios de comunicación tradicionales con la audiencia ha cambiado totalmente.

Para hacerla corta: el medio ya no es quien impone cuándo, cómo y a dónde debe ir el público para informarse; ahora es el medio de comunicación el que debe adecuarse a las costumbres y usos de la nueva audiencia.

Probablemente te ha pasado que quisiste ver alguno de los partidos “menores” de la Copa América (ojo, menores en el sentido de que no eran partidos de Perú ni de los favoritos) y no tenías dónde verlo en señal abierta. Cambiaste al canal que anunciaba con bombos y platillos tener los derechos de transmisión, pero… en lugar del partido una novela, una serie o uno de los realities de competencia.

Pero no solo pasó con la Copa América. Ahora está pasando con la Eurocopa. Ver alguno de los partidos “menos vendedores” en señal abierta es muy complicado. El medio de comunicación te obliga a buscar  cuáles son los partidos que han decidido transmitir en vivo y cuáles se transmitirán en diferido, pasada la medianoche.

Yo entiendo que el medio de comunicación tiene sus estrategias, tiene programas con publicidad vendida y que tienen (quizás) mejor sintonía que un partido de fútbol entre dos equipos no muy populares. ¿Es que no se puede hacer nada más?

Sí. Y usando la tecnología. Tecnología que ya tienen. ¿Se acuerdan hace algunos años, allá por el 2009?  El gobierno de ese entonces decidió que el país adoptara el sistema japonés con modificaciones brasileñas. Desde ese momento todos los canales de televisión abierta empezaron sus respectivos procesos para adoptar la nueva tecnología. En este momento, varios canales de señal abierta ya tienen uno, dos y hasta tres señales digitales funcionando.

Entonces…

¿Qué tal si los canales de TV abierta que tienen los derechos de retransmisión de la Copa América y de la Eurocopa usan sus señales digitales en HD para pasar en vivo los partidos y no perjudicar así sus programaciones normales?

¡Claro! De esa manera creo que podrían lograr dos cosas muy importantes: primero, darle el empujón que necesita la adopción de receptores con sintonizador incorporado, por lo menos en Lima, donde el apagón analógico está programado para el cuarto trimestre del 2020 (y además la posibilidad de que se puedan ver los partidos en HD).

La segunda, la posibilidad de que los canales de televisión empiecen a comercializar las señales que tienen disponibles, con contenido exclusivo y la posibilidad de innovar en un espacio aún inexplorado. Hasta el momento, estas señales adicionales solo se usan para pasar la misma programación del canal “principal. Hay que recordar que hay un tercer canal de TV abierta que tiene los derechos de retransmisión de  los Juegos Olímpicos. Quizás podría hacer la prueba aprovechando al máximo su señal digital.


Sí, lo sé. Lo reconozco. Yo no conozco cuáles son las situaciones dentro de cada canal de TV. Pero dejo esta propuesta. Los canales de TV hacen un esfuerzo para comprar los derechos de programación que sea realmente de interés para tener altos niveles de audiencia y, de esa manera, vender publicidad y ganar dinero. Pero si no atienden las necesidades del usuario de hoy, lo único que hacen es empujarlos a ver cada vez menos programación en señal abierta y buscar diferenciales tecnológicos y de contenido en servicios de televisión de pago.