¡Qué caray con los taxistas!

23:10 Bruno Ortiz B. 5 Comments

Llevo ya varias horas en Lima, ya regresé al trabajo y cómo me siguen fregando los taxistas. No tengo nada contra ellos. Es más soy amigo de uno (Naranjo, para varios que lo conocen), y algunos ex compañeros de universidad saben de algún episodio mío con estos trabajadores. Sin embargo, me enerva la actitud que tienen algunos.

Tomé esta foto con el celular. Tal como lo supuse, se negó a llevarme.










En Indianápolis no tomé ningún taxi. Primero, porque me habían advertido que en los yunaites son caros (pude ver que cobraban 3.50 dólares fijos y 40 centavos por cada cuarto de milla recorrido); y segundo porque no contaba con mucho tiempo para hacer tantas visitas fuera de la ciudad.

Sin embargo, bastó que volviera a poner un pie en Lima para que la imagen de estos trabajadores se me vuelva a caer. Una descordinación con la gente que organizó el viaje hizo que estuviera en el Jorge Chávez con mis dos maletas, sin tener cómo irme a mi casa. Llamé a este amigo para que me hiciera la carrera hasta mi casa. Me dijo que recién podría pasar por mí a la 1 de la mañana y lo tuve que esperar. Diez minutos antes de la hora pactada salí a su encuentro, justo en la zona especial para la circulación de taxis.

En el acto se me acercaron –sin mentir- unos 20 taxistas ofreciéndome sus servicios. Pese a mis educados “No, gracias”, hubo algunos que seguían insistiendo: “Si no vienen a recogerlo, no dudó en pasarme la voz”, me decían. Mi movilidad se retrasó unos minutos y no faltó alguno que con cachita pasó por mi costado, jugueteando con las llaves de su carro, diciéndome “No vienen, ¿eh? Usted páseme la voz nomás”. Al poco tiempo llegó Naranjo y llegué a casa.

Hoy lunes, empezó la misma cantaleta de siempre. Estaba apurado en llegar a mi casa y decidí tomar un taxi. Reconozco que el viaje desde el Decano a mi casa es largo, pero de allí a que de siete carros que detuve todos me hayan dicho el odioso “No voy” es un abuso.

¿Qué es lo que les pasa? ¿Es que quizás no conocen Lima y prefieren no arriesgarse a salir de su zona? ¿Conocer la ciudad no es un requisito para ser taxista? ¿O es que quieren hacer carreras cortas pero cobrando mucho? ¿O es que solo quieren hacer servicios que los mantengan cerca de la zona de su casa? Pese a que tomo un taxi de vez en cuando, cada vez me dan menos ganas…

Foto: Bruno Ortiz


5 comentarios:

Ahora que, debido a mis labores adicionales, me veo en la necesidad de tomar taxi, he escuchado más de una vez esa frase "No voy". ¡¡¡No sabes cómo la odio!!!

Ni modo, los taxistas chilenos también son un caso...

Wiclef dijo...

Yo nunca tomo taxi, no me gusta regatearles cual si de obrera del amor se tratasen, además éstos juntos con los mototaxistas nunca estàn cuando se les necesita, pero cuando uno de verdad urge de alguno, se ponen más exquisitos que el joraca. Mejor que tengas tu caserito, más seguro... saludos.

Sam dijo...

imagínate cómo es ke nos cuesta a mi y a martín conseguir taxi para irnos a la universidad. Ninguno kiere ir, qué cólera ke me dan, entonces para qué taxeas ? digo yo -_-. Eso me molesta mucho, jejeje, y eso que tengo un tío taxista al ke nunka llamo para q me haga el servicio xq cobra muy caro, jajajaja

Robbinn dijo...

Todos sabemos que en su gran mayoría el servicio de taxi en la ciudad es una calamidad. Pero no todos son iguales. Paciencia y buen humor Brunito (y a todos los comentaristas), no hagas más hígado del estrictamente necesario; puede arruinar una mañana de trabajo, una cita o una reunión de negocios.