Destino Indianápolis, parte II

08:03 Bruno Ortiz B. 2 Comments

La agenda del ISEF 2006 fue muy benévola con la prensa, y el primer día (el de la llegada) no hubo actividades programadas. Una amiga que vive a dos horas de Indianápolis se ofreció a hacerme (a pedido expreso de mi esposa) un shopping-tour. Tras esperar a que se dignaran a darme una habitación, bañarme, cambiarme y comer alguito, bajé a esperarla en la puerta del hotel.

Una de las entradas del Circle Centre. Noten uno de los puentes de acceso.









Ya me habían puesto sobre alerta de que los malls se encuentran cerca de los suburbios y no en el downtown –que es donde me alojaba-, por lo que ya había advertido en casa de que, quizás, me sería difícil cumplir con los encargos. Subí al carro de mi amiga y mi sorpresa fue que solamente avanzamos un par de cuadras e ingresamos a un estacionamiento. ¡Resulta que estaba más cerca de un centro comercial de lo que pensaba!

Este mall, llamado Circle Centre, no tenía nada que no hubiera visto antes (¡¡¡gracias Jockey Plaza!!!), sin embargo si hubo algo que me sacó totalmente de cuadro: Este centro comercial ocupaba dos manzanas enteras y se conectaba con varios otros edificios a través de puentes. El único punto en contra: No tiene una sola librería.

Este es el Jardín de Arte. Queda sobre un cruce de avenidas y conecta edificios colindantes con el mall.










La librería más cercana es Borders que tiene muy buena variedad. Pero en realidad me quedé con las ganas de entrar a Barnes & Noble. No encontré ninguna cerca y quise comprobar todo lo que me habían comentado sobre ese sitio.

Habían muchos restaurantes (incluyendo un Hard Rock y un Hooters), muchas sedes centrales de los bancos, muchos hoteles, vi un edificio de una corporación de medios de comunicación (que incluía periódicos, estaciones de radio, etc), algunas farmacias y listo.

Una cosa que me impresionó fue la gente. Salí a la calle en diversas horas del día y me sorprendió la poca cantidad de gente que vi en la calle, lo cual me pareció raro para tratarse de una capital. Asimismo, me llamó la atención la cantidad de vagos e indigentes en las calles. No quiero decir que la ciudad esté poblada de ellos, pero en las cuadras cercanas al hotel en donde me hospedé habían muchas personas pidiendo limosna que, en apariencia, estaban en condiciones de trabajar. Y al frente al hotel se reunían a diario unas tres o cuatro personas que, en el extremo, ni siquiera pedían dinero. Solo sentaban en un muro a perder el día allí.

Entrada del hotel Conrad, donde me alojéEn medio del tour de compras me regresó un fulminante dolor de muela que me hizo regresar a la habitación del hotel para tomar unas pastillas. Creo que me excedí y sin esperar el tiempo recomendado seguí tomando píldoras para mitigar el dolor. En mi desesperación, sobre las 9 de la noche, regresé al mall buscando distraerme y al final logré mi objetivo.

Hoy llegué (es un decir, porque estoy escribiendo esto al día siguiente de llegar), no descansé, compré muy poquito y conocí aún menos. Mañana recién empieza mi chamba acá. Solo espero que las cosas me vayan mejor y que el buen tiempo nos siga acompañando.

Fotos: Bruno Ortiz.


2 comentarios:

Sam dijo...

mmm... en megaplaza norte tampoko hay librería.Es un fiasco que siendo tan enormes, modernas, bla bla bla .... no tengan una sola.

Comenta mi blog pes! jajajaja mira que ya hace falta tu comment nomás.... jajajajaaja.

Yo escribo en un blog de mujeres y hablé sobre ese mall, muy lindo... (he escrito en todos los blgos menos en el mío jaja... me tendré que poner al día :P).