Política: ¿Son necesarios compromisos públicos para cumplir con la inclusión?

16:53 Bruno Ortiz B. 2 Comments

Una de las mejores noticias con respecto al nuevo gobierno peruano es la decisión de colocar a seis mujeres en sendos ministerios. De igual manera, el actual Congreso (2006-2011) cuenta con 35 parlamentarias, lo que significa la población femenina más alta en la historia del Poder Legislativo. Sin embargo, es inevitable considerar las siguientes preguntas: ¿En el caso de las ministras se les convocó por sus capacidades o por cumplir una promesa de campaña? ¿En cuanto a las parlamentarias, cada partido tomó en cuenta lo que podían hacer desde el Legislativo o solo quisieron cumplir la cuota a la que los obligó la ley?

Antes que nada quiero asegurar que con este comentario solo busco reflexionar sobre esta nueva imagen de nuestra recuperada democracia e iniciar un contrapunto de ideas y opiniones entre los que se animen a dejar sus comentarios.

Hoy domingo apareció un informe muy interesante en El Comercio, de Renato Cisneros, en el que se muestran otros aspectos de Pilar Mazzetti (ministra del Interior), Susana Pinilla (ministra de Trabajo y Promoción del Empleo), Verónica Zavala (ministra de Transportes y Comunicaciones), María Zavala (ministra de Justicia), Mercedes Aráoz (ministra de Comercio Exterior y Turismo) y Virginia Borra (ministra de Promoción de la Mujer y Desarrollo Humano).

Pero tras leer ese informe se me vino a la mente las preguntas con las que presento este post. No porque dude de las capacidades de las ministras, sino porque las circunstancias se prestan.

A mi parecer, Alan García hubiera quedado fuera de toda suspicacia si es que decidía poner a estas mujeres a cargo de sus respectivas carteras sin anunciarlo en la campaña. Y es más, si es que somos estrictos no ha cumplido con su promesa, pues ofreció un gabinete paritario y hay 16 ministerios.

De igual manera, se estableció que en las listas para el parlamento (que constaban de 120 integrantes) debían tener un 30% de presencia femenina. ¿Esta cuota haría que necesariamente los partidos políticos busquen a las mejores mujeres o que solo quieran cumplir los cupos para no faltar a la ley?

Asimismo, ¿realmente hacía falta tener un Ministerio de Promoción de la Mujer? Quizás sí o quizás no, pero el tema es que no le faltarán razones a quienes defiendan la creación de ministerios para minorías étnicas, religiosas o de género.

Reconozco la buena intención que se ha tenido al momento de emitir estas leyes y la creación del citado ministerio, pero en realidad espero con ansias el momento en que hayan impedimentos (más que los relacionados con la capacidad profesional) para alcanzar algún puesto de trabajo o alguna posición importante en los sectores de poder.

Foto: Página web del diario El Comercio


2 comentarios:

Alfredo dijo...

yo no se si la obligacion en este tema especifico de resultados de por si

Hay quien dijo que en una sociedad perfecta, Coldplay sería la banda perfecta (en la época de Parachutes); igual en una sociedad perfecta, tu pregunta sería perfecta; aunque en una sociedad como esa no sería necesario pedir cuotas. Pero estamos bastante lejos de serlo, pues. Digo, independientemente del sexo, ¿acaso crees que los partidos escogen a los "mejores"? ¿crees que todos los ministros son los "mejores" en su ramo? Mira a congresistas como Raffo o Mekler o Chuquival; la estupidez siempre gana premios de derechos humanos porque no discrimina. Por una parte, el sexo del político me parece irrelevante, por otra, me hace pensar en cosas como la necesidad de los tercios como una especie de recordatorio. Claro que si la representatividad ocurriera adecuadamente, no creo que eso de los tercios sería necesario (y la reelección quedaría fuera de juego, de taquito); pero, como ocurría con el disco de Coldplay, no estamos en una sociedad perfecta.

[Eso sí, llevando un poco el tema por otro lado; habría que preguntarle a los apristas que están de acuerdo con eso de la Ley del Concejal Joven, ¿Cómo empatar eso con que Alan García diga que parte de los errores de su primer gobierno se debieron a su inmadurez juvenil[